SABÍAS QUÉ?

La Asamblea General de las Naciones Unidas define el genocidio como una negación del derecho de existencia a grupos humanos enteros, entre ellos los raciales, religiosos o políticos. Esta definición de genocidio posteriormente fue acogida en el artículo 4 del estatuto del Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia, el estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda y el Estatuto de Roma, por el que se creó la Corte Penal Internacional.
INICIO DEL GENOCIDIO
Por una parte, con la disculpa de combatir a la guerrilla, los escuadrones de la muerte iniciaron la tarea de exterminio con una ola de crímenes selectivos contra senadores, representantes, concejales y diputados de la UP.
Para finales de 1986 los acuerdos de paz con el gobierno de Belisario Betancur. que no cumplió con los pactos de la Uribe. Pues dentro de su gobierno habían quienes ponían trabas ye le ejercito no estaba dispuesto a para su accionar militar por último, el gobierno, no logro frenar el esparcimiento del paramilitarismo.
En una década, la UP perdió 145
concejales, todos asesinados en la campaña de exterminio, lo cual significa 14 por año y más de un líder cada mes. Además de esto, 15 alcaldes en ejercicio, 9 candidatos a alcaldías, 11 diputados, 12 candidatos a asambleas, 3 representantes a la Cámara, 3 senadores
de la república y 2 candidatos presidenciales cobraron la
racha de homicidios.

El genocidio de la UP respondió a un conjunto de planes de exterminio diseñados por una estructura organizada de militares, paramilitares y fuerzas oscuras del Estado.
Frente a esta catástrofe humana, la institucionalidad política no solo guardó silencio, sino que de una manera implícita justificó esta situación al relacionar el
movimiento como brazo político de la subversión. Para la nueva administración liberal de Virgilio Barco, la supuesta ambigüedad del nuevo movimiento explicaba la acción paramilitar.